I
el sonido de una flor mientras se abre
despierta a la abeja en su colmenta.
La flor.
La flor no despierta sin que el sol despierte.
al despertar de pronto el sol,
despierta los petalos de la flor
y ésta el agujón de la abeja.
El sol no duerme ni despierta nunca.
el sol no despierta. Aparece.
el sol no despierta a la flor
ni la flor despierta a la abeja
ni los sueños se abren con los ojos cerrados
ni el sonido se calla con la boca cerrada.
II
La polilla en su sabiduría
nunca voló hasta el sol
pues sabía que se quemaría.
se condenó al borde de una ampolleta
por los siglos de los siglos.
III
El sudor de la espera
es una espesa duda atorada en la garganta.
No olvidemos al pecho y al estómago.
Que ni se ocurra hablar de la mente.
IV
La vejez no es una arruga.
en la tina perzco cada tarde
entre las aguas tibias de un baño
y se arrugan las manos
y se arrugan los dedos
Y se arruga la juventud.
domingo, 21 de diciembre de 2008
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