viernes, 22 de julio de 2011

Los pasos

Mireya miraba el paradero entre borrachos que vomitaban sopaipillas recién compradas y vagabundos que recogían nuestros pordiosero lamentos en monedas de pesos. Nos reunámos a masticar ofertas a orrilas un Mall cualquiera, soñando quzás con algún día tener todas esas zapatillas de marcas relucientes en las manos, así de simple como un helado de cien pesos en las manos. No nos seducía el diario vivier, nos seducía el adquirir más, el hacerme sentir como persona entre toda la idolatría del diario vivir hiperconsumista. Aquí estaba yo, entre le pregunta de si quedarme con esta mina que recién conocía o quedarme con la deidad que derritió los placeres que conocía. El mundo giraba normal. reconocí en un local de gente que gasta dinero para beber a una amiga que solía visitar hace algunos años, pero que por esas coincidencias ya no veía más. Habíamos salido o algo así, o mejor habíamos tirado y salíamos para suplir nuestros vacíos. Ella vivía en unas calles cercanas a mi casa. Era vegetariana y defendía el derecho a la almentacióieraquería podía aniquilarme, entre sus ojos lúcidos de irracionalidad manchada. A mi no me importadaba ninguna de sus mierdas, tan solo, el estar cerca de su boca y cuerpo, rosar tan solo la sensación de la excitación que sienten al cuerpo al encontrar los coitos simultáneos. Pero más allá de su cuerpo. estaban sus voces y bromas que enturdecían mi cariño entre su entrepierna. mis catalogos de obscesión imperturbable. Y más allá de eso, la sensación de querer , o mejor dicho, de querer estar con alguien sólo porque si, de rozar los pelos quietos que aceleran el climax ante el pleno desarrollo de la bestia del sexo, y las voces ntrometidas de gemidos que se comen los tímpanos hasta erupcionar el placer en gritos casi desesperados que ansían la nada, porque en el gemr la ofrenda de la nada se presenta ante el orgasmo - Una camara indiscreta del destino nos rasguña las espaldas tatuadas de flores y angustias que se esfuman en la realidad. Allí está la mujer que aniquila el ser, el ser mismo que se duerme en las hojas del durazno y se acurruca en la sombra de lo que entendmos como amor cuando niños.Y aún así la dulzura sólo e sun instante cuando abrimos nuestras bocas para satisfacer a un cuerpo lleno de ira y fulgor volcánico. La amo sin saber quererla aún, y esos demonios de cólera entendible por los humanos me degolla la racionalidadad que nos brindó la tan odiada sociolgía de la interacción.

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Dónde estás mujer?

¿Dónde estás mujer?

La habitación arde

Y se borran las huellas de tu nombre.

¿Dónde está, mujer, tu rastro felino

Y tus pasos ágiles?

¿Que acaso debemos extinguirnos

Hasta el fin de nosotros o

Sentarnos a observar la hecatombe?

Hoy, mujer,

te espero más que nunca,

Y las heridas se desmayan en la cama

Esperando o saciándose

de una ducha febril.

¿Dónde estás, mujer,

Escondida

O el reloj se ha puesto en mi contra?

Se me queman los sesos,

y la sangre se me seca

Con la boca

Tengo sed,

Ganas de tu pelo,

De tu cuello

Y tus dedos curiosos,

De tus caderas locas

Y tu boca cuerda,

De tus iris nocturnos,

La táctica tibia,

Y la columna asustada

Con la selva despierta.


Ya no te busco mujer,

Las heridas duermen en la cama

Y las duchas me avinagran

El corpus.

Sólo en el último incógnito

segundo de la noche

en el sudor de la carne

Toco en silencio

Tu sueño.

jueves, 1 de abril de 2010

Experimento inconcluso

Yo no le hubiese escrito nada, a no ser de su fragil debilidad ante las imagenes cotidianas de un pueblo descartuchado por perdices de color almendra, nada de eso a no ser de su escalofriante muestra de reptiles invertebrados que reventaban sus ojos hasta salpicarnos los recuerdos de niñez, aquellas sendas por donde transitaban tus manos entre cada pétalo,
por donde las huellas muertas de un símbolo amalezado por toda la senda de la realidad.
El solo hecho de verme entre el vertigo y las asquerosas huellas digitales de aquellas cucarachas desfinlando más allá de cada imagen individual trás unos ojos infinitos en numeralidad. Las huellas rastreras de nuestros confusores bastardos que nos atan a producir este tipo de absurdas descripciones. No hay verdad cuando se ama. No hay verdad. Pués aquel sentimiento se eleva por las raudas pendientes en que me atrevo a descifrar este petroglifo sin si quiera tomar en cuenta el cambio efectuado por la realidad cambiante del maestro frágil de la tecnología, ahora de última de moda. Anticipar el ritmo del futuro. Diluir las durezas del pasado. Desfragmentarse al movimiento del presente. Todo eso, y más se asomaba por el movimiento de mis ojos.Pero a la vez nada,el arbol fructifero donde caen a copular mis palas con las huertas de esa extraña simbología. Nada más que las mismas imagenes cotidianas,

lunes, 7 de diciembre de 2009

Sandwich

Hoy es lo que se denomina un típico día sandwich. Por lo normal existe un déficit de atención a trabajos y escuelas. Todos están contentos, relajados, esperando a que no pasé nada estresante. Lo curioso es que en el año XVIII existió un Conde Sandwich que nunca se imaginó que todos los papis, mamis e hijitos andarían felices por las calles en un día con su nombre, celebrando que no hay nada que hacer. Y así vamos desenfrenando todo lo normal. YO no tengo nada que hacer, más que tomar un libro, un vaso de jugo o de agua, encender el televisor, salir por las calles esperando en cada calle a que los semáforos cambien a verde, a que los perros miren hacia ambos lados antes de cruzar, a que las palomas exploten desde los entre techos. Todo como en un día normal. la mañana trae el sol, los teléfonos públicos se tragan las monedas, las micros se rebalsan de gente como gotas de sol en un contenedor de oscuridad. Bajo a la cocina tocando los muros, se ensucian las plantas de los pies, las micros pasan afuera; empiezan a aullar los perros por quien sabe que. Me asomo al refrigerador para preparar un sandwich en un día sandwich. Cuantas personas se prepararán un sandwich en un día sadwich? Como que la palabra se complica un poco mas. LA mayoría de la gente para decir más de un sandwich dice "sandwiche" lo que está equivocado, porque se dice "dos sandwich". Y que la forma de la palabra sandwich tiene dos significados es cosa sería par aun extranjero. Que barbaridad emitirse un conjunto de pan y otros elementos típicos de cada cultura donde usted disfruta de uno de los mayores placeres que es comer.
Es de mañana en un día sandwich y para entrar a describir que la casa está sucia se emite un suspiro en el que se expresa todo. Se abren las cortinas para que se ilumine al casa y bse vallan los rastros oscuros de la noche que dejan vestigios en nuestros ojos. Se toman , me enojo con el árbol que no existe, y los gatos que andan por las panderetas andan con un hambre que ni les cuento, ya que dentro de sus travesía se dedican a introducirse a los jardines de las abuelitas para comerse la comida de los perros, estos, los perros, en un descuido mientras duermen so atacados ágilmente por aire y tierra. Como una guerra sin declararse los gatos atacan en el primer frente para acercarse al plato, cumplen su objetivo. Pero el otro conflicto, y principal enemigo, son las tan asquerosas palomas descuartizadas en muchas ocasiones por colmillos caninos. Estas pueden asimilarse a los buitres u jotes en su carroñero nombre. Se ciernen sobre los techos a observar el momento adecuado y atacan. En mi más no sano juicio creo que la naturaleza siempre atenta contra nosotros. Los perros sólo comparten su alimento con los gatos y estos con los pájaros mientras nosotros seguimos cuestionándonos del porqué el ratón no se come el queso, ni el gato se come al ratón, ni el perro mastica al gato. Al parecer, sólo es una nueva forma de adaptación animal en donde los animales se dedican a robarle al hombre, incluso las hormigas. Hay una constante pugna entre naturaleza y hombre en las ciudades. Y nosotros seguimos en un día sandwich relajándonos mientras los animales preparan su venganza. ES idiota pensar esto, pero la mente debe dejar de trabar de vez en cuando como los tomates en la feria.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Horneadas galletas saladas.

Hoyse cayó un día de finales y de comienzos imprevistos. La idea de iniciar una travesía a través de los libros de clases me cautiva. Ir a esos enormes libros que guardan los historiales de todas las personas, que han asistido a la escuela, por el periodo de un año. Un libro que contienenexperiencias, visiones, calificaciones subjetivas y objetivas, conflictos y soluciones; Un libro de la vida, por lo tanto es algo que no debemos desmerecer. Pero cuando pasan 5 o 9 años los libros se van apilando en el último rincón de las bibliotecas u bodegas, en lo más oscuro, hasta donde nadie se atreve a introducir las narices. Y de alguna forma, mientras meditaba por las calles y se observa el camino de siempre, con los mismos árboles, las mismas casas, y de vez en cuando las mismas mujeres que se pasean con sus coches, y los mismos escolares saliendo del liceo con sus chaquetas oscuras, la imagen de un libro empastado de telarañas y polvo de tierra, ¿qué se hace con ellos? A donde van nuestros chicles pegados en el pelo, a dónde van las faltas de respeto a los profesores, a dónde van las inmigrantes verdades que nunca supimos de donde se manifestaron, los cigarros en el baño; las supuestas faltas que no se sabían que era. En fin, el asunto es ese, los libros de clases. Como idear un plan para aprovecharlos y no desperdiciarlos, cómo no perder todo ese recorrido de un estudiante que nos podría servir para realizar un análisis más productivo acerca de cómo podemos actuar con él. Es claro que las manifestaciones subjetivas de los profesores deben mantenerse reducidas de adjetivos, al límite de esta creación tan inerte que puede dar vida de vez en cuando con una pizca de significado. El libro debe ser más que un peso, una ayuda, algo muy difícil de lograr en un mundo como en el de hoy. Aún así, pensaba en que todos esos libros en lo más profundo contenía la historia de los muertos actuales, la historia de los abuelos, los tíos, los vendedores de sopaipillas, los carteros, los diputados, los mismos profesores; nosotros. Atrapar lo no conocido que se conoce de algún lugar de nosotros mismos que no conocemos. El silencio del tiempo se retuerce al desaparecer cierta información. No es lo que es, son percepciones del como se vieron, del como han variado las conductas a lo largo de la historia de la escuela. No considero que los mismos actos de los estudiantes sean los mismos del pasado, ni que los actos de los profesores sean los mismos tampoco. Las soluciones pedagógicas crearían más conflictos, pero también crean más soluciones. La disputa entre el devenir y lo que fue provoca el principal problema. Nosotros como profesores podemos referirnos al trabajo con los estudiantes, pero más allá nos limitamos a nosotros, a ser o no ser o estar siendo. La complejidad siempre confundiendo el pensamiento. Espero en el futuro continuar trabajando esta idea.

Libro de clase-experiencia-conflicto.

lunes, 30 de noviembre de 2009

leche con chocolate

cierto día del mes de noviembre, con los bolsillos llenos de confort usado, estimulando un poco el matinal de chile, provocando en las fiebres de la cama un desmayo, siendo más normal que de lo normal, nada pasa. Todo es normal, los autos pasan y frenan en la esquina, y antes de que no se pueda imaginar me regresó el esqueleto a mi muy querida transferencia de elementos cotidianos: el pan con queso derretido, la bombilla quebrada de la leche con chocolate, las guitarras de los compositores rebotan en las personas. Pasa el día, avanzan unos pasos por la vereda, los arboles despiertan para no hacer nada más que fotosíntesis. Pan con queso y leche con chocolate, una mezcla entre salado y dulce. A los chilenos nos gusta regodiarnos en puras leseras, salir a la calle sin saber porqué, decirle a alguien que nos veremos cuando nunca llega el encuentro, engañarnos al decirnos que haremos algo que no cumpliremos. La casa está vacía, pero le hago compañía junto con las dos perritas, una de ellas tiene un embarazo psicológico y a la otra se le quebró una patita cuando era más chica. La cosa es que este día todo es tan normal que asusta. Es tan cotidiano levantarse, abrir los ojos, abrir la boca, mirarse al espejo, pensar en el día, pensar en el mañana, pensar en el pasado para después no saber que pensar. Las zapatillas donde mismo se sientan a descansar, yo me siento a descansar de nada, ellos se sientan en las micros a descansar. Todos nos sentamos a descansar en algún momento, el descanso es algo normal en todo lo que veo, aún cuando no se hace nada, se descansa. Un día normal con el silencio de las mañanas, con el silencio de los sueños, un día normal que nunca es igual al anterior. Los pequeños detalles se vuelven las grandes diferencias; las hormigas nunca llevan el mismo alimento a sus colmenas, pero aquello parece no afectarnos. El mismo pájaro no es el que se cierne sobre el pino. Que aburrido es escuchar a la gente que dice que no hace nada, es tan cínico de su parte no notar que hablan, pestañean e incluso respiran. La cosa es que es un día normal y la misma leche con chocolate no es la misma leche, la de ayer no tenía la fecha de elaboración a las 04:32, sino que a las 04:31. Yo creo que todas esas cosas son mentira y que da lo mismo a la hora que se fabriquen, porque hay alguien que ese es su trabajo y se esfuerza por poner horas que nadie se cuestione como cuando intentamos no reírnos y la bomba de saliba nos revienta la boca.

martes, 9 de junio de 2009

1

Sin cabeza dicen las voces de las calles
el ruido del auto mientras sube hacia el infierno
atraviesa la boca del hades con un polvo oscuro,
oscuro, como el sol escondido detrás del mundo
como el universo sin estrellas ni constelaciones
como el mar sin peces muertos flotando hacia la orilla.
Nos vemos envueltos de sábanas de prueba
es la vida el barco aquello que se mueve por las aguas
no se puede erigir un estado sin la voz seca por dentro
sin gusanos que te alimenten las palabras
sin espadas que te dibujen las cicatrices en los ojos
nada puede siquiera parecer un momento de tranquilidad
actualmente las pestes de la agitacion
la ultravision de las mañanas con lentes de insmonio
no se puede, no se puede seguir con lo que se tiene
no hombre, te rendirás en algun momento, en algun suspiro
siempre se volverá a lo mismo
recortar un poco del recuerdo para chocar con la muralla
ver que la vida es esto, un muro duro que te despierta.