Es de mañana en un día sandwich y para entrar a describir que la casa está sucia se emite un suspiro en el que se expresa todo. Se abren las cortinas para que se ilumine al casa y bse vallan los rastros oscuros de la noche que dejan vestigios en nuestros ojos. Se toman , me enojo con el árbol que no existe, y los gatos que andan por las panderetas andan con un hambre que ni les cuento, ya que dentro de sus travesía se dedican a introducirse a los jardines de las abuelitas para comerse la comida de los perros, estos, los perros, en un descuido mientras duermen so atacados ágilmente por aire y tierra. Como una guerra sin declararse los gatos atacan en el primer frente para acercarse al plato, cumplen su objetivo. Pero el otro conflicto, y principal enemigo, son las tan asquerosas palomas descuartizadas en muchas ocasiones por colmillos caninos. Estas pueden asimilarse a los buitres u jotes en su carroñero nombre. Se ciernen sobre los techos a observar el momento adecuado y atacan. En mi más no sano juicio creo que la naturaleza siempre atenta contra nosotros. Los perros sólo comparten su alimento con los gatos y estos con los pájaros mientras nosotros seguimos cuestionándonos del porqué el ratón no se come el queso, ni el gato se come al ratón, ni el perro mastica al gato. Al parecer, sólo es una nueva forma de adaptación animal en donde los animales se dedican a robarle al hombre, incluso las hormigas. Hay una constante pugna entre naturaleza y hombre en las ciudades. Y nosotros seguimos en un día sandwich relajándonos mientras los animales preparan su venganza. ES idiota pensar esto, pero la mente debe dejar de trabar de vez en cuando como los tomates en la feria.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Sandwich
Es de mañana en un día sandwich y para entrar a describir que la casa está sucia se emite un suspiro en el que se expresa todo. Se abren las cortinas para que se ilumine al casa y bse vallan los rastros oscuros de la noche que dejan vestigios en nuestros ojos. Se toman , me enojo con el árbol que no existe, y los gatos que andan por las panderetas andan con un hambre que ni les cuento, ya que dentro de sus travesía se dedican a introducirse a los jardines de las abuelitas para comerse la comida de los perros, estos, los perros, en un descuido mientras duermen so atacados ágilmente por aire y tierra. Como una guerra sin declararse los gatos atacan en el primer frente para acercarse al plato, cumplen su objetivo. Pero el otro conflicto, y principal enemigo, son las tan asquerosas palomas descuartizadas en muchas ocasiones por colmillos caninos. Estas pueden asimilarse a los buitres u jotes en su carroñero nombre. Se ciernen sobre los techos a observar el momento adecuado y atacan. En mi más no sano juicio creo que la naturaleza siempre atenta contra nosotros. Los perros sólo comparten su alimento con los gatos y estos con los pájaros mientras nosotros seguimos cuestionándonos del porqué el ratón no se come el queso, ni el gato se come al ratón, ni el perro mastica al gato. Al parecer, sólo es una nueva forma de adaptación animal en donde los animales se dedican a robarle al hombre, incluso las hormigas. Hay una constante pugna entre naturaleza y hombre en las ciudades. Y nosotros seguimos en un día sandwich relajándonos mientras los animales preparan su venganza. ES idiota pensar esto, pero la mente debe dejar de trabar de vez en cuando como los tomates en la feria.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Horneadas galletas saladas.
Libro de clase-experiencia-conflicto.
